|
Según las creencias tradicionales del yoga, los chakras (del sánscrito 'ruedas' o 'discos') son vórtices energéticos situados en los hipotéticos cuerpos sutiles del ser humano, llamados kama rupa ('forma del deseo') o linga sharira ('cuerpo simbólico'). Su tarea es la recepción, acumulación, transformación y distribución de la energía llamada prana.
De acuerdo a los místicos, cada uno de estos centros se asemeja a una flor abierta y posee ciertos colores que son más o menos brillantes según el estado evolutivo de la persona.
En los tratados orientales se habla de ciertos «rayos» que poseen los chakras. Éstos se relacionan con la rotación de los chakras y con los nadis ('ríos', canales energéticos) que comunican a los centros entre sí.
Los antiguos tratados hablan de siete chakras principales, situados a lo largo de la columna vertebral, o, más exactamente en un nadi central a lo largo del raquis y hasta la mollera o vértex, llamada abadhuti, por donde asciende la serpiente llamada kundalini o shakti, hasta encontrarse con el brahman (en el chakra superior), de gran importancia en el tantra:
muladhara ('chakra de la raíz') ubicado en el perineo (entre los genitales y el ano), donde se supone que está latente la serpiente kundalini,
swadisthana (chakra del ombligo),
manipura ('ciudad de joyas', chakra del bazo): según los tratados tradicionales, se encuentra en la columna vertebral, como los otros chakras (a excepción del vishuddha y sahasrara).
anahata (chakra del corazón)
ajñá (chakra del entrecejo)
vishuddha (chakra de la laringe)
sahasrara (chakra de la coronilla).
Muchos creen en la existencia real (aunque «espiritual») de estos elementos. Mircea Eliade le llama «fisiología sutil». Otros opinan que los chakras son meras alegorías para practicar una especie de autohipnosis yóguica, a fin de lograr el samadhi (conocido también como «enstasis», según Eliade, o «isolación», según Oursel.
A fines de s. XIX, Woodroffe pese a sus posturas preternaturalistas, suponía que los chakras se correspondían en gran medida con los plexos nerviosos. Otros han supuesto que, lejos de ser realidades misteriosas, los chakras son correlativos a los plexos nerviosos y a algunas de las glándulas endócrinas, lo que explicaría algunos fenómenos fisiológicos que suceden cuando se ejercitan los chakras.
|